Equidad de género en altos cargos de organismos internacionales

Por Anaí Quintero

Debido a la carga familiar, los puestos de poco peso estratégico en el ámbito laboral son ofrecidos a las mujeres, por el temor a que no puedan desempeñar ambas responsabilidades. El conocimiento en finanzas es la parte más importante en la estrategia de negocios y casualmente es muy poco explotado en el entrenamiento de liderazgo para las mujeres. 

La epidemia por Covid-19 dejó al descubierto la brecha abismal de género que existe; las mujeres en América Latina y el Caribe, dedican más del doble de tiempo en tareas del hogar y de cuidado, tiempo que no es remunerado por parte del sector masculino.

Es de suma importancia promover el liderazgo femenino y reconocer su talento que conecta directamente con ejercer la toma de decisiones que impactará el negocio.

De igual manera, la emergencia sanitaria impactó de manera negativa en las condiciones laborales de las mujeres en esta región, según el informe de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial 2021. Se registró un retroceso de más de una década en avances obtenidos en materia de participación laboral.

De acuerdo con Forbes, promover la equidad responsable y depositar en las mujeres la confianza y asumir liderazgos de equipos de trabajo, impulsa estrategias que conseguirán el éxito de proyectos económicos o socioculturales.

En cuanto a la ocupación de cargos de gran responsabilidad, en organizaciones internacionales, el grupo de mujeres es restringido.

En el Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras en 2020, sólo catorce mujeres dirigen bancos centrales, de los 173 que existen. 

Estas son algunas mujeres que ocupan altos cargos en organizaciones mundiales:

Audrey Azalay, exministra francesa de cultura, fue elegida en 2017, directora general de la UNESCO.

Christine Lagarde ocupó el cargo de presidenta del Banco Central Europeo (BCE), el 1 de noviembre de 2019, quien fue designada para un mandato de ocho años.

Entre hombres y mujeres, las oportunidades profesionales y para la ocupación de altos cargos deben ser igualitarias, esta visión sólo podrá hacerse realidad con el esfuerzo de todas las organizaciones internacionales, gobiernos, el sector privado y, sobre todo, mujeres y hombres a nivel individual.

Ha llegado el momento de crear unión, para cosechar un futuro de paz, justicia e igualdad para todo el mundo, mujeres y niñas, hombres y niños.