El impacto de la gratitud en la calidad de vida por Fernando Zea

Ser agradecido es esencial para apreciar y disfrutar plenamente la vida. Agradecer lo que somos, lo que hemos conseguido, lo que tenemos, las personas que nos rodea, etc.

Nos hace vivir en armonía con nuestro entorno y con un alto grado de bienestar, además ser agradecido es mucho más que un acto de cortesía como dar las gracias por algo, se trata de un estilo de vida en el que se interpreta la realidad de forma positiva.

La gratitud es capaz de cambiar la biología del cerebro, al activar regiones de este órgano relacionadas con la empatía, y reducir el estrés, la frecuencia cardiaca e incluso el dolor.

  • Las personas que se sienten agradecidas por las cosas cotidianas, aunque sean pequeños detalles, son más pacientes y toman decisiones más sensatas que las que no son así.
  • Ser agradecido ayuda a dormir mejor y durante más tiempo, según ha descubierto un estudio publicado en Journal of Psychosomatic Research, pues los pensamientos positivos causan este efecto en el sistema nervioso.
  • Sentirnos agradecidos, hace que se camine por el mundo con pasos más seguros “teniendo consciencia de todo lo que nos rodea y de la maravilla que es la vida.
  • Ser agradecido es un antídoto para el miedo, la envidia, el rencor, el resentimiento y muchas otras emociones y sentimientos negativos”.